Efectos psicológicos post terremoto

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Los profesionales de la Unidad de Psicología Clínica y de la Salud de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid elaboraron una guía de autoayuda (gratuita y de libre disposición) para quienes habían sido afectados por el atentado terrorista del 11 de Marzo. Al leerla pude notar que existen muchas orientaciones que podrían aportarnos en estos momentos, luego de haber vivenciado el terremoto en Chile. A continuación, se las comparto con algunas adaptaciones hacia nuestra realidad:

1. ¿QUÉ ME PASA?
El terremoto en Chile supone una quiebra de lo que pensamos que es el mundo: un lugar más o menos agradable donde vivir. Es posible que a TÚ o a alguien cercano esté pasando malos momentos desde entonces, pero a continuación podrás encontrar información y ayuda sobre un montón de preguntas y dudas que TÚ tendrás:

¿Qué es normal que piense? Es normal que piense que la vida se acaba, no tiene sentido, no vale la pena, que todo es cuestión de suerte. Esto puede ser unas de las formas normales de expresarse y ver las cosas en estas situaciones. No obstante, las personas solemos tener la idea de que el mundo, pese a las dificultades, es un lugar que merece la pena y con el tiempo podemos ir recobrando esa idea.

Es normal que se me vengan a la cabeza imágenes y pensamientos del desastre que he vivido, aunque yo no quiera y aunque me esfuerce por evitarlo. Es normal porque ha sido una situación de peligro muy grande que me ha impactado de forma muy intensa y es difícil encajarla en mi forma de ver el mundo. También son bastante comunes las pesadillas. Es normal que tenga problemas de atención y de memoria, incluso que me encuentre raro, como si no fuera yo mismo, porque se me imponen esas imágenes, y todavía no he tenido tiempo para aprender a manejarlas.

Una reacción muy habitual es sentir rabia por la devastación del terremoto e intentar buscar culpables, por ejemplo del manejo de la situación posterior, para dirigir esta ira. Estos sentimientos son normales pero es importante que no ocupen demasiado tiempo en tu vida o se volverán en tu contra.

“Me siento indefenso, me siento culpable porque seguro que podía haber hecho algo por evitarlo, porque les ha ocurrido a otros y no a mí”. Este tipo de pensamientos que pretenden explicar de forma lógica lo inexplicable fluyen en mi cabeza sin que realmente existan datos que lo justifiquen. Son normales, pero lo más sensato es no darles importancia ni credibilidad. Sin embargo, puedes aprender a controlarlo utilizando distintas técnicas que se abordarán en el artículo siguiente.

¿Qué síntomas físicos es normal que tenga? Tensión, nerviosismo, agitación taquicardia, vértigos o mareos, fatiga intensa, dolores corporales difusos e inespecíficos, pérdida de apetito, hipersensibilidad a estímulos del medio. También es frecuente sobresaltarse con facilidad, estar irritable, la impaciencia y los problemas de sueño, de concentración e incluso agresividad hacia las personas más cercanas.

Todos estos síntomas son normales ante una situación de amenaza intensa. Reflejan que nuestro organismo activa al máximo nuestros recursos físicos para actuar en una situación de emergencia. Mientras sigamos valorando la situación como amenazante es muy posible que la activación y, por lo tanto, los síntomas, continúen. La ansiedad puede dispararse por indicios que recuerdan la situación, tales como olores, ruidos, horas del día.

¿Qué es normal que haga? “Comienzo a evitar todo aquello que me recuerda de una u otra manera lo que ha pasado (lugares, personas, situaciones, etc.)”. Es normal que sea así pues estas situaciones me generan ansiedad y no enfrentarme a ellas me alivia y me hace sentir mejor. Sin embargo, aunque de manera inmediata me ayude, a largo plazo puede limitar mi vida y a cronificar mi malestar.

Es normal sentir un “embotamiento emocional”, incapaz de sentir nada, como falto de sentimientos, incluso incapaz de llorar o de contar lo que me pasa.  A veces, los sentimientos y pensamientos dolorosos pueden ser tan intensos que tu mente los bloquea y puedes incluso llegar a olvidar algunos aspectos del acontecimiento. Es normal que en el intento de sentirse mejor recurra al alcohol o algún fármaco, pero si sus hábitos de bebida cambian a raíz de la experiencia, pueden enlentecer el proceso de recuperación y causar problemas en sí mismos.

2. REACCIÓN NORMAL TRAS UN DESASTRE (TERREMOTO)
Cuando se pasa por un suceso traumático, como puede ser un terremoto, las personas pueden reaccionar de diferentes formas. La mayoría tienen sensaciones y emociones que le generen malestar y que van a cambiar a lo largo del tiempo, aunque no todos presentamos las mismas respuestas. ESTO ES NORMAL. ESTA ES LA FORMA QUE TENEMOS DE REACCIONAR ANTE UN SUCESO IMPACTANTE

EL IMPACTO: La mayoría de las personas respondemos adecuadamente durante el suceso traumático. Reaccionamos para proteger nuestra propia vida y la de los demás. ESTO ES UNA RESPUESTA DE SUPERVIVENCIA. Sin embargo, a veces juzgamos que nuestra actuación durante el desastre no ha satisfecho nuestras expectativas y las de los demás. ESTO ES NORMAL, NO SE JUZGUE

EL SHOCK: La primera reacción una vez pasado el peligro puede ser el desorden. Nuestras reacciones en esta fase pueden ser:

  • LLANTO
  • NUDO EN LA GARGANTA
  • ANGUSTIA
  • VACIO EN EL ESTÓMAGO
  • GRITOS
  • MAREO
  • LAMENTOS
  • DOLOR DE CABEZA
  • CONFUSIÓN
  • QUEDARSE PARALIZADO
  • DESCONTROL

ESTO PUEDE APARECER, AÚN ASÍ ES NORMAL

DESPUÉS DEL SHOCK: A partir de aquí, algunas personas preferimos no pensar en lo que ha ocurrido y planeamos actividades como si no hubiese pasado nada. ESTA NEGACIÓN AYUDA A HACER MENOS FUERTE EL IMPACTO DEL SUCESO

Otras personas podemos sentir un gran malestar que puede manifestarse de diferentes formas:

  • PESADILLAS E IMÁGENES CONSTANTES DEL SUCESO.
  • DESESPERANZA O DESESPERACIÓN.
  • DIFICULTADES PARA DORMIR O DESPERTARES BRUSCOS.
  • SENTIMIENTOS DE IMPOTENCIA.
  • IRRITABILIDAD.
  • SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD O RABIA.
  • TRISTEZA.
  • DIFICULTADES PARA RECORDAR DETALLES DEL SUCESO.
  • ESTADO MUY ELEVADO DE ANSIEDAD.
  • MALESTAR FÍSICO.
  • FALTA DE APETITO.
  • NECESIDAD DE EVITAR SITUACIONES, PERSONAS, PENSAMIENTOS, CONVERSACIONES, … ASOCIADOS AL SUCESO.

LA REELABORACIÓN Y ACEPTACIÓN: Si todo sigue el curso previsto esto es el final de la crisis. Es cuando integramos la experiencia traumática dentro de nuestra historia de vida. Los pensamientos y sentimientos se han identificado y expresado. Y podemos tener recuerdos y sentirnos tristes, pero ya hemos recuperado el equilibrio y las riendas de nuestra vida.

3. ¿NECESITO AYUDA?
Algunas personas necesitan ayuda para superar un suceso traumático. Las personas que han vivido directamente la tragedia, jóvenes, personas que han pasado por otras desgracias o personas sensibles suelen necesitar ayuda profesional. Ese puede ser su caso si después de unos días:

  • Se siente muy tenso o con miedo la mayor parte del tiempo
  • No puede hacerse cargo de su trabajo
  • Bebe demasiado
  • Sufre sobresaltos
  • No puede dejar de pensar en el suceso
  • Se enfada continuamente con las personas de su entorno
  • No encuentra placer en nada
  • Se comporta de forma muy distinta a  como lo hacía antes del suceso.

En el caso en que muestre alguno de los síntomas anteriores, sería aconsejable que completara el test de estrés que le ofrecemos.

Escala de síntomas de Estrés Agudo

Después de un suceso traumático pueden aparecer algunos de los siguientes síntomas. En cada uno de ellos coloque una cruz  en el casillero que mejor describa su estado actual.

Nada Un poco Bastante Mucho
1. Siento que la horrible experiencia que tuve está ocurriendo otra vez
2. Esta sensación me viene a menudo sin que me de cuenta
3. Tengo pesadillas y recuerdos horribles de lo que sucedió (imágenes, pensamientos,…)
4. Me comporto como si el suceso estuviera ocurriendo otra vez.
5. Me mantengo lejos de los lugares, actividades o personas que me recuerdan lo que pasó.
6. Me esfuerzo para ahuyentar pensamientos, sentimientos o conversaciones asociadas al suceso.
7. A veces siento que lo que ha pasado es irreal
8. Me siento confuso y aturdido.
9. Me siento como si estuviera separado de mi cuerpo
10. Soy incapaz de recordar detalles importantes o específicos del acontecimiento
11. Soy incapaz de expresar lo que siento
12. No siento nada.
13. Me sobresalto y me siento muy mal cuando algo me sucede sin previo aviso.
14. Me cuesta trabajo dormir o me despierto con facilidad
15. Me enfado con facilidad
16. Me cuesta concentrarme o prestar atención
17. Estoy pendiente de cualquier cosa que pueda ocurrir
18. La mayor parte del tiempo estoy nervioso y tenso
19. Me siento culpable porque no me ha pasado nada
20. Me siento culpable por lo que he hecho o he dejado de hacer
21. Me siento impotente
22. Siento rabia o rencor por lo que ha pasado

Este test le va a ayudar a conocer qué síntomas sufre asociados al suceso traumático y a decidir si necesita ayuda. Es importante que sepa que estos síntomas son normales durante los primeros días. Si después de una semana Ud. sigue marcando “Bastante” o “Mucho” en 5 o más síntomas, es probable que necesite consultar con un profesional.

Espero estas orientaciones, facilitadas por los especialistas que trabajaron en el atentado en Madrid (11M), les hayan sido de ayuda para entender mejor que lo que están vivenciando es normal luego de una catástrofe como la vivida por Chile el 27 de Marzo. Lo importante es que podemos reconstruirnos y seguir adelante.

Un abrazo de ánimo !!!

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