Seducción y deseo… una construcción cotidiana

pareja-sexo

Hace un tiempo asistí a un “taller de sexualidad femenina” (con Nerea de Ugarte y Rodrigo Jarpa), un grupo de mujeres nos detuvimos a reflexionar y sentir qué está pasando con nuestra sexualidad en estos tiempos, la importancia del detenerse a disfrutar y no olvidar que además de ser trabajadoras, madres, dueñas de casa, hijas, hermanas, amigas y esposas, somos mujeres.

Creo que hay cosas básicas que todos sabemos, pero frecuentemente olvidamos aplicar y otras que vale la pena considerar para así replantearnos cómo estamos viviendo nuestra sexualidad y si realmente le estamos dando el espacio y dedicación que merece dentro de nuestras vidas. ¿Somos lo suficientemente seductoras o seductores con nuestras parejas? ¿Nos dejamos seducir por el otro? ¿Generamos las condiciones para que exista la seducción en nuestra relación? Si un atisbo de duda apareció cuando leíste estas preguntas, entonces quizás ha llegado el momento para que integren algunos cambios refrescantes a la relación:

- Espacio / Tiempo: Para disfrutar de la sexualidad en pareja es importante contar con un espacio físico que promueva el encuentro. Así como los pololos que tienen relaciones en la pieza contigua a la de sus padres, en silencio y a escondidas, se ven bastante limitados en sus posibilidades de disfrute, no tan lejanos a esa realidad son las parejas que duermen con sus hijos pequeños en la cama, o la usan sólo para comer, trabajar, ver películas y luego dormir, quitándole toda su función erótica y sensual. Sí, definitivamente contar con un espacio propio para la pareja es importante y cuidar ese espacio es clave, y sí, hay que sacar a los hijos de las camas y de las piezas matrimoniales, ellos pueden ser “invitados”, pero no invasores con derecho a entrar todo el día, a cualquier hora, quitando privacidad a sus padres.

Siempre hay tiempo para todo, es cierto que el estrés, el cansancio y el exceso de quehaceres no se llevan bien  con el disfrute y que a veces cuesta hacerse el tiempo, pero el llegar a tener sexo “porque hay que hacerlo”, “para que el otro no se enoje” o “rapidito porque hay que dormir y levantarse temprano mañana”, va desgastando toda pasión dentro de una pareja. Tomar conciencia de esto, mirarse, reconocerse como hombre y mujer, avivar el deseo y darle un tiempo valioso (no el que nos sobra) a la sexualidad dentro de nuestra vida, de seguro que dará satisfacciones, no sólo físicas.

- Corporalidad: No podemos desear algo que tenemos muy encima, el chocolate deja de ser atractivo si lo comemos y vemos todos los días, pero entonces, cómo mantener la pasión viva a lo largo de los años? Parece que la distancia es la clave…

Si veo a mi pareja desnudarse todos los días al frente mío para vestirse o ponerse pijama, si duerme desnuda sin una intención erótica en sí misma, nos duchamos juntos sólo por un tema práctico (ahorro de tiempo o agua), hacemos nuestras necesidades en el baño mientras nuestra pareja se lava los dientes al lado sin mantener ninguna privacidad, o nos pedamos y eructamos frente al otro de forma natural, podemos entender por qué el cuerpo del otro va perdiendo atractivo, se va naturalizando y el deseo va disminuyendo con éstos comportamientos, aunque no lo notemos con claridad en inicio. Echar de menos la desnudez del otro y asociarla a un contexto más erótico guarda bastante relación con lo anterior.

Otro punto clave son los besos… por favor, no caigamos en darse “patitos” o besos fomes cada día, un beso apasionado libera endorfinas, oxitocinas, adrenalina, testosterona, etc, etc, nos causan bienestar y placer, nos hacen sentir que flotamos, nos enamoran, aumentan el deseo sexual y definitivamente nos hacen sentir más felices.

- Adultos: Una idea potente, pero precisa… el hablarse como guagua, payasear o las conductas infantiles pueden ser contrarias al deseo y la seducción… para hacer el amor queremos un hombre o una mujer, no un niño o una niña. Está lo suficientemente claro? Es cierto que la agitación y la intensidad generadas después de mucha risa, jugar a guerra de almohadas o a perseguirse, puede generar un contexto excitante que termine en la cama, pero en general, la ternura de  los ositos de peluche y los juegos infantiles es mejor dejarla para después, vale?

- Autoestima: sentirse atractivo, seguro de sí mismo, sentir que podemos vivir una experiencia sexual agradable y hacerla sentir a mi pareja, olvidarse de los rollitos y la celulitis para enfocarse en la calidez del contacto piel con piel, no es un tema menor. Preocuparse no sólo por hacer sentir bien al otro sino también por el propio placer, porque lo merecemos, porque es rico y porque a veces el mayor estimulante para el otro es que vea que nosotros también estamos disfrutando plenamente del encuentro.

Comprarse una linda lencería no sólo para que el otro la disfrute sino también porque a nosotras nos gusta sentirnos sexy, nos hace ver que Cecilia Bolocco no estaba tan equivocada en su comercial… finalmente, “la belleza es cuestión de actitud”.

- Fantasía: Para mantener vivo el deseo es importante la fantasía, el visualizar en nuestra mente imágenes placenteras con nuestra pareja… Imagina, por ejemplo, que hoy recibes un mail de tu pareja que dice “te estoy esperando, prepárate para una noche inolvidable, sólo tú y yo…” llegas a casa y descubres que sólo hay luces tenues que provienen de unas velas, una música suave y sensual de fondo, hay frutillas bañadas en chocolate en la mesa y un camino de pétalos de rosa que llega hasta tu habitación, de pronto sientes que tu pareja se acerca, venda tus ojos, comienza a acariciarte y susurra suavemente algo al oído…

¿Qué te pasó mientras imaginabas esta escena? ¿Sentiste deseo porque de verdad sucediera? Mmm, definitivamente, la mente tiene un rol esencial en el deseo, mientras más fantasees y pienses en situaciones eróticas con tu pareja, más dispuesto estarás a crear estos contextos y llevar a la realidad todo el placer que estás imaginando. Si sólo piensas en sexo cuando está por suceder o recibes una insinuación de tu pareja, quizás es momento que empieces a darle un mayor espacio mental.

La sexualidad se construye en el día a día, desde el “te ves guapo” por la mañana, mensajes sugerentes a media tarde, algún comentario suavecito en el oído mientras te abrazan en el pasillo del supermercado, el jugar con la espuma de un café mientras miras a los ojos a tu pareja seductoramente o una caricia que te pilla desprevenida, detalles que van formando preámbulos, que te hacen sentir deseada y que también hacen brotar el deseo propio mientras esperas que llegue el momento de estar a solas de nuevo con tu pareja y que toda la fantasía alimentada durante el día pueda ser vivida…

- Novedad: Es bien sabido ya que la rutina, lo conocido y repetitivo deja de ser atractivo en algún momento, por ende incluir novedad de vez en cuando puede ser estimulante en el ámbito de la sexualidad, pero ojo con la gradualidad… sí, es importante que sepas que cuando incluyes algo nuevo a tu repertorio sexual no debe ser demasiado extraño o distinto a lo que has hecho antes pues de ser así puede asustar, inhibir o causar rechazo. Si tu pareja es más bien conservadora y no te ha dado señales de que quiera probar algo nuevo, puedes imaginar su reacción si te ve llegar con un traje dominatrix de latex, un látigo y un maletín lleno de artículos de sex shop, por ende, hay que ir con calma…

Por otra parte si ambos aceptan probar algo nuevo, pero no gusta del todo inicialmente, no lo descarten de inmediato. Jane (de la tienda de sex shop: http://www.japijane.cl/) asistió al taller de sexualidad que les comentaba al principio y nos refirió que siempre la primera vez con un juguete, lubricante o algo novedoso, puede resultar extraño, no se sabe bien cómo usar, etc. Luego de 3 o 4 veces, recién podemos tener más práctica, saber cómo podemos obtener más placer de él y decidir si es algo que aporta o no a nuestra sexualidad. Vale la pena darles alguna oportunidad.

Un juego que no es tan intimidante y que recomiendo para parejas es “noche de placer” (http://www.nochedeplacer.cl/), es como una especie de metrópoli con varias etapas, donde empiezas con preguntas para conocer mejor las preferencias y opiniones de tu pareja en temas sexuales, luego empiezan pruebas que van subiendo la intensidad (si alguna no gusta, puedes hacer algo de trampa y cambiarla, hay cientos para elegir) y finalmente gana quien juntó mayor puntaje y su premio es elegir entre distintas posiciones sexuales que muestran gráfica y descriptivamente unas tarjetitas (que además pueden ayudar a ampliar nuestro repertorio).

Pero cuando hablo de novedad, no me refiero sólo a disfraces, juguetes operformance despampanantes, sino también a cosas más simples e igualmente estimulantes, como probar lugares o posiciones nuevas, sorprender a tu pareja con un rico masaje, usar una pluma para recorrer su cuerpo y causarle nuevas sensaciones, bailar bien pegados una canción sensual mientras le cantas al oído, entre tantas otras cosas que sólo necesitan un poco de creatividad….

- Aprendizaje: por último, quisiera terminar animándolos a que si hoy sienten que su vida sexual no es tan satisfactoria, siempre hay opción de mejorarla. Como pudimos ver antes, la sexualidad se construye y día a día podemos aprender cosas nuevas, estamos equivocados si creemos que conocemos “completamente” a nuestra pareja, pues siempre quedan cosas por descubrir, incluso de nosotros mismos. Es importante comunicarnos, decir qué nos gusta y qué no, qué cosas preferimos, cuáles son las experiencias que nos interesaría probar o cuáles son nuestras fantasías.

Está en nosotros si seguir reprimiendo o apagando nuestros deseos o reavivar la pasión dentro de nuestra relación de pareja. No importa la edad, el tiempo que lleven juntos o la cantidad de hijos que haya de por medio, la diferencia más importante entre una amistad y una pareja, es el deseo erótico por estar sexualmente con el otro… teniendo tantas alternativas para reavivar este deseo y mantenerlo, ¿por qué dejar que se apague?. Piensen en ello y ojalá que esta noche, la disfruten…

usanateSeducción y deseo… una construcción cotidiana

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *