Tercera Edad, una etapa para llenar de vida

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Chile está envejeciendo aceleradamente. Vivimos cada día más y la medicina ha avanzado muchísimo para ayudarnos en esto, al punto que, actualmente, existen cerca de 2 millones y medio de adultos mayores en nuestro país, lo cual nos llama a considerar todo un desafío el pensar cómo vamos a ir mejorando los servicios para esta etapa, cómo la familia y la sociedad va integrándolos, facilitando la adaptación a la nueva realidad que traen los años y la posibilidad de que esta etapa no sea una complicación, sino una oportunidad para entregar experiencias, disfrutar de los lazos creados y por qué no, ir cumpliendo sueños que antes no se realizaron.

En esta nota, iremos analizando algunos puntos clave para las personas de tercera edad y algunas ideas de cómo ir abordándolos para que esta etapa pueda aprovecharse al máximo en su potencial:

- Jubilación y tiempo libre: Aunque algunos se sienten felices de dejar de trabajar, otros lo hacen sólo por la presión de la edad o de su empresa, pues dejar de trabajar también les implica dejar de hacer algo que les gusta, dejar rutinas a las cuales estaban acostumbrados, un lugar donde se podían sentir útiles, rodeados de compañeros y quehaceres en qué ocuparse. Muchos matrimonios acostumbrados a no compartir tanto por las jornadas laborales, se encuentran en la jubilación y viene todo un período de adaptación en el hogar, lo cual no siempre resulta tan fácil.

Por otra parte, diversos estudios dan cuenta que el nivel socioeconómico impacta fuertemente en la calidad de vida que se puede tener en esta etapa, según uno recientemente realizado por el SENAMA, alrededor de la mitad de las personas de tercera edad declaran que sus ingresos no alcanzan a satisfacer plenamente sus necesidades y en segmentos socioeconómicos más bajos, cerca del 82% refiere estar en esta condición, lo cual los expondría a depender de otros familiares o reducir considerablemente su nivel de vida, cambio que se va sumando a los de tener una salud más delicada que requiere mayor gasto en medicamentos y doctores, el que los hijos vayan construyendo sus propias vidas partiendo del hogar y dejándolos en mayor soledad (“nido vacío”), la falta de trabajo y ocupación, la muerte de amistades o de la pareja, que antes podía haber sido el principal apoyo (viudez), la frustración de ir perdiendo la autonomía para hacer todo lo que antes se hacía, entre otros temas que van siendo factor de riesgo para depresiones u otros trastornos.

Es por este motivo que es importante construir un proyecto de vida con sentido, que motive a vivirse y disfrutarse en esta etapa. Así, es aconsejable que las personas de tercera edad puedan mantener algún tipo de ocupación, ya sea en algún trabajo remunerado a tiempo parcial, en un voluntariado donde puedan entregar sus experiencias y cariño a otros, o en algún tema personal como escribir un libro, planear algún viaje o dedicarse activamente a cumplir sueños pendientes.

Es altamente recomendable que el adulto mayor se mantenga haciendo actividad física y no caiga en el sedentarismo, clases de tango, baile entretenido, caminatas suaves llevan a disfrutar bastante, además de fortalecer el sistema inmune. Mantenerse leyendo, jugando cartas, escribiendo, eligiendo menús para cocinar u otras decisiones, el cuidado de las plantas  o mascotas, saliendo con amistades antiguas, cultivando nuevas, entre tantas otras acciones pueden ser de gran ayuda para enriquecer la existencia.

- Nido vacío: aunque racionalmente se sepa y comprenda que los hijos algún día se irán del hogar para independizarse y/o formar su propia familia, cuando esto sucede finalmente, los padres sienten ciertas aprensiones, esperan lo mejor para su hijo/a, pero a la vez puede existir cierta preocupación por la relación que mantendrán ahora, la soledad en que quedarán, la frecuencia de las visitas, cómo ir regulando la necesidad o dependencia emocional, si el hijo/a que parte podrá “sobrevivir” en el mundo sin ellos al lado, quién los mantendrá “ocupados” ahora…

Por otra parte, muchas parejas se mantienen juntas principalmente por los hijos, por lo que al quedar sin ellos vuelve el cuestionamiento de seguir o no juntos, pudiendo influir en ésta decisión la edad, la convivencia que han logrado tener, las expectativas que se planteen en su proyecto de vida, la salud de cada uno, la gratitud y el compañerismo que hayan desarrollado, además de la autonomía económica y emocional que pudiesen tener como para rehacer su vida independientes en esta etapa.

En esta etapa de cambios es vital integrar y renovar lazos de colaboración y afecto con amistades, entendiendo que los hijos no pueden estar ahí siempre y que necesitan espacio para armar su propia vida, donde los padres deben estar idealmente como apoyo para que ellos sigan creciendo y buscando su felicidad.

- Ser abuelos: quienes logran recibir nietos pueden decir que es toda una experiencia… son muchas emociones que se juntan, temores y expectativas, muchos cambios. Algunos dejan claro desde el inicio que ya criaron y que desde ahora solo “mal criarán” o que no harán de cuidadores sino de disfrutadores de los bebés ocasionalmente pues el cansancio los tiene mal y prefieren no tener mayores responsabilidades, otros abuelos considerando el contexto y situaciones laborales, pueden ser un gran apoyo en la crianza, pudiendo incluso vivir con los nietos y haciéndose más cargo de ellos o más cercanos afectivamente que los propios padres, son diversas las maneras de ejercer el rol de abuelo o abuela, pero siempre estarán llenas de desafíos, desde cuánto opinar o involucrarse, cuánto permitir que los padres aprendan por si mismos y tengan sus equivocaciones, a cuán presente se puede estar para el nieto/a que llega, respetando los límites y pautas de crianza que los padres desean tener para su hijo/a.

En este sentido, el lugar que un abuelo/a puede ocupar, depende mucho de cómo los padres irán integrando su figura dentro de la familia, desde el respeto por su experiencia, el modelo que muestran al niño/a sobre cómo tratarlos, los espacios que pueden compartir  y otras situaciones. Es clave entender que tener abuelos presentes aporta un beneficio para todos, pues ellos se sienten útiles, con más energías, emocionados y estimulados de ver a un pequeñito crecer, recordando experiencias anteriores de cuando ellos fueron padres, reparando a veces errores cometidos con los hijos a través de los nietos, es una tarea que genera sentido y a su vez puede aportar a los padres en consejos, apoyo, cuidado y cariño, eso sumado al amor y experiencias que el mismo niño recibe. Por eso es de considerar que una cosa es que por diversos motivos los hijos se mantengan distantes de sus padres, pero no por ello se deben cerrar las puertas para que ellos se acerquen a sus nietos y puedan entregarles algo positivo. Muchos padres no tan buenos, pueden llegar a convertirse en buenos abuelos… con precauciones, prudencia y respeto, puede intentarse… no hay que privarse ni privarles de la oportunidad.

- Dependencias: Según un estudio que realizó el Centro de Microdatos y el Inta de la U. de Chile, el 10 % de quienes se acercan a los 60 años y el 24,1% de los mayores de 60 años tiene dificultades en su autonomía, necesitando ayuda de otros para hacer tareas cotidianas. En el caso de los mayores de 80 años, la dependencia llegaría a un 65%.

Hoy los adultos mayores alcanzan el 13% de la población, pero esta cifra va en aumento y es poco lo que nos preocupamos de nuestro futuro… Si no trabajamos o somos independientes, no siempre nos preocupamos de pagar cotizaciones en afp o ahorrar para que luego tengamos una pensión que nos de autonomía económica y no necesitemos de familiares que nos mantengan o de ayudas sociales, tampoco somos muy concientes de cuidar nuestro cuerpo, hacer deporte, comer sano, hacer controles médicos preventivos para detectar a tiempo y tratar bien algunas enfermedades, leer o ejercitarnos intelectualmente, mantener lazos afectivos y sociales, entre otras tareas. La mayoría de las veces vivimos más centrados en las temas del momento, no somos previsores y enfrentamos las situaciones cuando llegan, lo cual afecta más nuestra calidad de vida al llegar a la tercera edad y nos hace depender mucho más de otros, siendo los hijos quienes más se llevan esta función de “cuidadores”.

Es clave cuidarse, mantenerse activos y no dejar pasivamente que el deterioro vaya aumentando, sino que tratar de hacer la mayor cantidad de cosas que les sean posibles, aunque requieran ayuda, es mejor hacerlas con apoyo que ir dejando de hacer cosas, pues así cada vez se va restringiendo más y más la vida.

En este sentido, pensando también en los cuidadores y en que los adultos mayores no se sientan culpables de coartar la vida de quienes los quieren ayudar, es que la red familiar y social cobra importancia y debe ser flexible. Hay estudios que indican que el 81 % de quienes cuidan son mujeres, mayormente esposas e hijas, muchas de las cuales no reciben apoyo de otros en esta tarea, situación que puede llegar a ser altamente perjudicial. Esta tarea va limitando sus tiempos libres y se ven restringidas a hacer muchas cosas por su vida, ya que implicaría dejar más solo a quienes cuidan y eso puede ser un riesgo, sobretodo si la dependencia o el grado de salud es delicado. Por este motivo ir turnándose en este rol y que el cuidador pida ayuda a otros para ayudar a quien depende, es fundamental.
La vida no acaba en la tercera edad, por algo hoy estamos hablando de cuarta edad incluso, hay mucho por vivir aún y es importante mantener viva la motivación y el disfrute. Por otra parte, también es importante que el orgullo quede a un lado, es difícil aceptar que ya no se pueden hacer cosas que antes se podían, pero en la vida hay que saber dar y recibir, hay momentos en que damos más y otros en que necesitamos recibir con humildad, como en éste donde la ayuda es más necesaria.
En el último tiempo cada vez han ido apareciendo más personas de tercera edad en la consulta psicológica, pidiendo apoyo en las tareas de adaptación a las nuevas realidades que enfrentan, un acompañamiento, una ayuda para revisar y ordenar todo lo vivido, resolver pendientes y sentirse más en paz, otros vienen a replantearse qué quieren para la vida, a buscar consejos para que paradójicamente sus hijos no dependan tanto de ellos y sentirse más libres para hacer lo que desean, otros vienen incluso con problemas de pareja que los inquietan… mil motivos, pero que van dando cuenta que la vida sigue hasta el último minuto y que al fin y al cabo, vivir siempre va a ser una experiencia maravillosa y llena de desafíos.

Fuentes de donde extraje estudios y estadísticas como referencias:

  • http://www.globalaging.org/elderrights/world/2004/quality.htm
  • http://latercera.com/contenido/739_238538_9.shtml
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